martes, 19 de enero de 2010

Diferencias de género en la coherencia del debate conversacional

Se ha pensado que durante mucho tiempo el hombre ha dominado en todos los terrenos tanto en lo político, en lo económico y lo social. Con el paso del tiempo el papel de la mujer se ha ido destacando tomando parte importante dentro de su contexto, generando opinión y trasmitiendo su pensamiento, pero esto no se logró si no después de una lucha constante en donde la mujer renace con nuevos ideales, defiende sus derechos y exige ser tomada en cuanta como parte de una sociedad en donde su lugar también es importante.

En México a todos estos cambios en conjunto se le llamó “liberación femenina” que se conoció en los años setenta y los ochenta, que tuvo una difícil aceptación ya que en México se ha vivido durante mucho tiempo bajo una cultura machista en la cual la mujer no formaba parte de un contexto social y su participación se limitaba a ser ama de casa.

La mujer vivió durante mucho tiempo una situación de desigualdad y violencia, en donde las dificultades para acceder al empleo, las diferencias salariales, la discriminación y violencia por parte del género masculino afectaban y afectan de forma más acentuada a sus elementales derechos como personas, así como a sus oportunidades de desarrollo y participación en la vida social, económica y política. Actualmente la mujer vive en situaciones de desigualdad, las estadísticas muestran que a nivel nacional un 43.2% de las mujeres sufrieron violencia por parte de su pareja a lo largo de la última relación, el 37.5% adoleció violencia emocional, un 19.2% violencia física, el 9% de ellas padeció violencia sexual, en el ámbito escolar y en el laboral un 15.6% y 29.9% respectivamente. (ENDIREH 2006).

Al paso del tiempo y sin dejar de lado esa lucha constante por obtener un lugar y por lograr un verdadero cambio, en donde la mujer sea vista como un individuo con las mismas capacidades, podremos decir finalmente que las capacidades no se miden por el género.

Todos estos aspectos políticos, económicos y sociales producen un cambio que conlleva a una modificación en la convivencia hombre-mujer, en donde las condiciones se empiezan trasformar, ya que el poder de decisión en la actualidad no esta situado de un solo lado.

En cuanto a la comunicación, las mujeres que se encuentran dentro de los medios de comunicación ayudan a que su entorno las visualice trabajando en puestos que antes solo le pertenecían a los hombres.

Las mujeres dentro de los medios, aparecen habitualmente como víctimas de violencia, asaltos, estafas o abusos, las muestran como madres sacrificadas, las actrices, las maestras, las esposas, mujeres "machorras", cuerpos "buenos" y mujeres muy "malas", mujeres ejecutivas infelices, ejecutivas masculinas, mujeres frustradas, mujeres amorosas o mujeres fuertes aisladas o fuera de contexto, mujeres humildes, obedientes, no protagónicas, mujeres fieles, mujeres servidoras, mujeres ayudantes, mujeres madres. Lo antes mencionado es consecuencia de los roles impuestos por la sociedad que estereotipa la imagen de la mujer. La mujer se le ha visto desde hace muchos años como un icono sexista en los medios, situación que la degrada, la discriminan y la vulneran y como si no fuera suficiente, los medios se expresaban no de la mejor manera hacia la imagen de la mujer, se hablaba de ella con un lenguaje inadecuado que impedía posteriormente una adecuada comunicación entre géneros.

En los últimos años han sucedido importantes cambios en la sociedad y en la vida concreta de hombres y mujeres en el mundo. Las mujeres han ido tomando otros lugares, otros quehaceres y propuestas en la sociedad que muchas veces no son reflejados en los medios y con frecuencia no son transmitidos.

El Proyecto Monitoreo Global de Medios 2000 (GMMP) concluyó que la imagen que los medios presentan de las mujeres representan apenas el 18% de las noticias, frente al 82% en el caso de los hombres, situación que continúa siendo un problema social, por otra parte cada día las mujeres se van incorporando más y más a los medios masivos de comunicación, formando parte de su estructura y lo que es mejor, su imagen en diversos programas se esta haciendo cada vez más común, En la actualidad en México las mujeres tienen una participación en los medios de un 43% lo cual es un cambio profundo en el contenido y democratización de los medios.

Desde hace varios años y hasta ahora, la mujer empieza a reclamar su lugar y pide ser tratada como un individuo con las mismas capacidades que su compañero, esto provoca cambios en su discurso, en donde toma el lugar que le corresponde y expresa su opinión. En consecuencia se propician las diferencias matrimoniales, empieza la falta de entendimiento y por supuesto se afecta la comunicación. Deborah Tannen en su libro sobre Género y discurso (1996) menciona que los hombres y las mujeres tienen distintos estilos conversacionales, lo que significa para uno, no necesariamente tiene el mismo significado para el otro, ya que aunque el contexto físico general sea el mismo, el pensamiento particular no lo es. Deborah Tannen habla sobre rasgos diferenciales en el discurso de hombres y mujeres, estas particularidades del discurso parten de una forma desigual que tienen los diferentes géneros de percibir su entorno. El discurso no funciona de igual manera para todos ya que los hablantes no manejan las mismas líneas de interpretación "es una mezcla de estrategias que cambian en respuesta a situaciones cambiantes" (Tannen 1996, p. 170)

De aquí nace la preocupación especial por estudiar el discurso dentro del programa Tercer Grado, en donde participan unas de las comunicadoras más importantes de nuestro país, Denise Maerker y Adela Micha, mujeres preparadas con poder de decisión, destacadas que han logrado sobresalir dentro de los medios de comunicación en especialmente en el periodismo, Adela Micha periodista de radio y televisión desde hace 20 años, entrevistó a personalidades como William Clinton, Vicente Fox y Rigoberta Menchú por mencionar algunos, ha estado a cargo de importantes programas de televisión y radio, Denise Maerker profesora e investigadora trabajó durante 10 programas en la serie Mujeres y Poder que se transmitió por canal 11, su columna de opinión "Atando Cabos" ha sido publicada en diversos medios, estos proyectos y muchos más son los fruto del trabajo de una larga carrera como profesionista.

De esta manera nace la preocupación por estudiar el Análisis del Discurso de Género en particular el de la mujer en comparación con el hombre, en donde a través del pensamiento de Deborah Tannen se pretende establecer las particularidades del discurso respecto a las características de dominación y solidaridad, en donde se tomará en cuenta sus principales planteamientos para estudiar el debate conversacional y la coherencia del hombre en comparación con el de la mujer, determinando los particularidades de los estilos conversacionales dentro del programa Tercer Grado.

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